
Aunque no lograron cruzar a Estados Unidos, la mayoría de los migrantes no piensa regresar ni buscar refugio en otros países.
Un 66 por ciento asegura que su plan ahora es establecerse en México, al considerarlo la mejor opción ante el endurecimiento de la frontera norte.
¿La razón? Los migrantes descartan países como Guatemala, El Salvador o Brasil por falta de empleo, inseguridad, bajos salarios y escasas oportunidades para regularizarse.
En contraste, México ofrece cercanía con Estados Unidos, mayor dinamismo económico y posibilidades de trabajo informal y formal.
El fenómeno prende focos rojos: mientras Washington cierra la puerta, México se convierte en el destino forzado, con miles de personas varadas que ya no quieren seguir camino ni volver atrás.R/90
