Si tú no eres “María Mercado”, no tienes tarjeta de BanCoppel (ejemplo) y no tienes ninguna deuda, no tienes por qué aceptar las 25 o 30 llamadas intimidatorias diarias que te recetan, ni las amenazas de embargo.
La CONDUSEF señala expresamente que los despachos no pueden realizar gestiones de cobro contra personas que no son deudoras, ni amenazar, ofender o intimidar a terceros.
¿Qué…