“Ni potencias extranjeras, ni élites económicas, pueden dictar el futuro de México”, les advirtió.
Desde el Zócalo capitalino, Claudia Sheinbaum cerró su gira nacional con un contundente mensaje sobre la soberanía de México: afirmó que ninguna potencia extranjera ni élite económica o política debe decidir el rumbo del país.
Ante miles de personas, la presidenta sostuvo que el destino de México corresponde únicamente a su pueblo y remarcó que el país es “independiente y soberano”, sin espacio para injerencias ni violaciones a su territorio.
Sheinbaum también relacionó la soberanía con principios históricos como la libertad, igualdad y democracia, incluyendo la libertad de expresión y de reunión.
El mensaje llega en un contexto en el que la mandataria ha colocado la defensa de la soberanía como uno de los ejes de su discurso frente a la relación de México con otras naciones. R/90
