El encarecimiento de los seguros de gastos médicos mayores comienza a pasar factura a los hogares mexicanos. El aumento en primas, deducibles y costos de atención médica está llevando a algunos asegurados a cancelar o no renovar sus pólizas, ante la dificultad de mantener el gasto.
El fenómeno abre una puerta que preocupa al sector: más personas podrían terminar dependiendo de los servicios públicos de salud, particularmente del IMSS, cuando antes contaban con cobertura privada.
La presión no es menor. El incremento de los costos hospitalarios, medicamentos, consultas y procedimientos médicos se refleja directamente en el precio de las pólizas, mientras las familias deben decidir entre conservar la protección financiera o reducir gastos.
El resultado puede convertirse en un círculo complicado: menos asegurados en el sector privado y una mayor demanda sobre las instituciones públicas, que tendrían que atender a una población cada vez más amplia.
El seguro de gastos médicos, que durante años fue visto como un respaldo para enfrentar enfermedades y hospitalizaciones, podría estar convirtiéndose para muchas familias en un lujo difícil de sostener. Si las pólizas continúan encareciéndose por encima de la capacidad económica de los hogares, el abandono silencioso podría terminar trasladando mayor presión hacia el sistema público de salud.R/90
Nihlze Carrizales
Sábado 3 de octubre 2026.
Reporte90
