Las expectativas para el Mundial 2026 apuntaban a la llegada de 5.5 millones de turistas internacionales a México; sin embargo, las cifras finales quedaron muy por debajo de lo previsto, con alrededor de 500 mil visitantes extranjeros, según reportes oficiales y estimaciones del sector turístico.
Aunque ciudades sede como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey registraron una importante afluencia de aficionados, el impacto económico fue menor al esperado. Especialistas atribuyen la diferencia a factores como los altos costos de viaje, la distribución de partidos entre tres países y una menor estancia promedio de los visitantes.
Pese a ello, el torneo dejó beneficios en ocupación hotelera, restaurantes, transporte y comercio, aunque sin alcanzar las proyecciones que se habían anunciado antes del arranque de la Copa del Mundo.R/90
