La discusión sobre prohibir el uso de celulares en las escuelas de México cobra fuerza ante las preocupaciones por la salud mental y el uso excesivo de redes sociales entre jóvenes.
La presidenta Claudia Sheinbaum se ha pronunciado sobre la necesidad de analizar este tema, mientras académicos advierten que una prohibición por sí sola podría generar un “efecto rebote”, aumentando el interés o el uso de los dispositivos fuera del aula.
Más que limitar el acceso, especialistas plantean una estrategia integral que involucre a las familias y fomente la alfabetización digital. Esto implica enseñar a los jóvenes a reconocer riesgos, administrar su tiempo en pantalla y utilizar las redes de manera responsable.
La corresponsabilidad también requiere que madres, padres y escuelas establezcan reglas claras y coherentes sobre el uso de la tecnología. Así, la restricción de celulares puede ser una herramienta educativa, pero no una solución aislada frente a la dependencia de las redes sociales.R/90
