La inteligencia artificial ya puede crear imágenes, imitar voces y generar representaciones digitales de personas a partir de fotografías, videos, audios y otros datos disponibles en internet, pero surge una pregunta inquietante: ¿qué pasa con nuestra voz, nuestro rostro y nuestra identidad digital cuando morimos?
En México todavía existen vacíos sobre el manejo de la identidad digital después de la muerte.
Mientras tanto, todo lo que compartimos en redes sociales puede convertirse en un archivo capaz de reconstruir aspectos de nuestra identidad e incluso revelar información de familiares y personas cercanas.
Así, una fotografía o una grabación que hoy parece inofensiva podría convertirse mañana en material para crear una versión digital de nosotros mismos.
Conclusión: La tecnología puede mantener una imagen o una voz después de la muerte, pero el verdadero debate es quién tendrá el control de esa identidad digital.R/90
