WASHINGTON.— El tablero político de Estados Unidos comienza a calentarse rumbo a las elecciones del 3 de noviembre, cuando los estadounidenses renovarán la Cámara de Representantes y parte del Senado. En medio de la batalla por el control del Congreso, también comienzan a aparecer nombres para la próxima sucesión presidencial.
Y entre los rumores que vuelven a sacudir la política estadounidense aparece nada menos que Michelle Obama.
La ex primera dama ha sido mencionada en encuestas, conversaciones políticas y especulaciones como una posible figura presidencial del Partido Demócrata. Sin embargo, Michelle ha dicho públicamente en distintas ocasiones que no tiene intención de buscar la Presidencia.
Aun así, su popularidad y el peso político del apellido Obama mantienen viva la posibilidad en el imaginario de algunos sectores demócratas. Michelle estudió Sociología y Estudios Afroamericanos en la Universidad de Princeton y durante sus años como primera dama construyó una enorme presencia pública, pero hay algo que sí está claro: Barack Obama no puede ser candidato presidencial nuevamente. La Vigésima Segunda Enmienda establece que una persona no puede ser elegida presidente más de dos veces, y Obama gobernó de 2009 a 2017.
¿Y Donald Trump? El actual presidente se encuentra en su segundo mandato, por lo que cualquier intento de buscar un tercer periodo chocaría con la limitación constitucional vigente. La discusión sobre un eventual tercer mandato existe en el debate político, pero requeriría superar el límite establecido por la Constitución.
Así que, mientras republicanos y demócratas se preparan para la batalla electoral de noviembre, el apellido Obama vuelve a rondar los pasillos de Washington.
Michelle, por ahora, no ha anunciado una candidatura. Pero en la política estadounidense, los rumores sobre quién ocupará algún día la Oficina Oval ya comenzaron a tomar fuerza.
