El seguro de gastos médicos mayores enfrenta una fuerte presión en México y cada vez resulta más costoso para los usuarios. Al cierre del segundo trimestre de 2026, el número de riesgos asegurados cayó de 16.2 a 15.2 millones en apenas un año, una reducción de 5.7%, de acuerdo con cifras de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF).
Detrás del golpe están los altos costos hospitalarios, una inflación médica anual de 14.5% y el aumento en la frecuencia y gravedad de los siniestros. La CNSF reportó que la siniestralidad de gastos médicos aumentó 12.7%, mientras que el número de reclamaciones creció 5.4%.
La situación también pegó a las aseguradoras: la utilidad del segmento de gastos médicos cayó 51.5%, ante el incremento de los costos de atención y de los siniestros.
Mientras tanto, en el Congreso avanza la discusión de una iniciativa impulsada por el diputado priista Jericó Abramo Masso, que busca transparentar los costos y contener aumentos que, en algunos casos, han llegado hasta 80%.
El problema es que apenas 10% de la población mexicana cuenta con un seguro de gastos médicos mayores, por lo que los incrementos podrían dejar todavía a más familias fuera de este tipo de protección.R/90
