-¡Del lujo a la seducción! y no lo inventó Hollywood
El labial parece un pequeño objeto moderno, pero su historia se remonta a miles de años. Hay evidencias de que los seres humanos comenzaron a colorearse los labios alrededor del 4000 a.C., mucho antes de que existieran las grandes marcas de cosméticos.
No existe un único “inventor” del labial. Sus primeros antecedentes aparecen en distintas culturas del mundo antiguo. En Mesopotamia, se utilizaban sustancias minerales y pigmentos para dar color a los labios, mientras que en Egipto también se empleaban cosméticos y pigmentos para modificar la apariencia del rostro.
Y hay un descubrimiento todavía más sorprendente: investigadores estudiaron un pequeño recipiente encontrado en Irán que contenía un pigmento rojo de hace aproximadamente 4 mil años. La mezcla incluía hematita, otros minerales y ceras vegetales, y presenta características semejantes a las fórmulas de los labiales actuales.
¿Pero para qué se usaba? La belleza era solamente una parte. El maquillaje podía funcionar como símbolo de estatus, identidad y posición social, además de formar parte de prácticas culturales y rituales.
El labial moderno comenzó a tomar forma en el siglo XIX. En 1884, en París, apareció un producto parecido al labial actual, elaborado con cera de abeja, aceite de ricino y grasa animal, envuelto en papel de seda, pero la verdadera revolución llegó en 1915, cuando apareció el tubo metálico retráctil: por fin el labial podía llevarse fácilmente en el bolso y aplicarse directamente sobre los labios.
Aquel antiguo pigmento utilizado hace miles de años se convirtió en uno de los grandes símbolos del glamour, la feminidad y la belleza moderna.R/90
