Los autos chocolate son vehículos procedentes de Estados Unidos o Canadá que ingresan a México sin el pago de impuestos ni los trámites aduanales correspondientes.
Se acabó una era. México puso fin de manera definitiva al programa de regularización de vehículos usados importados ilegalmente, mejor conocidos como autos chocolate. La presidenta Claudia Sheinbaum promulgó el decreto que baja el telón al esquema que estuvo vigente desde 2022 y permitió la legalización de cientos de miles de unidades en el país.
El cierre marca un giro contundente en la política vehicular. A partir de ahora, ya no habrá nuevas oportunidades para regularizar autos ingresados sin cumplir la ley, con el objetivo de frenar el contrabando, ordenar el padrón vehicular y reforzar la seguridad, ya que muchos de estos coches no contaban con registro ni verificación de procedencia.
Autoridades federales advirtieron que el programa cumplió su ciclo y que mantenerlo abierto solo incentivaba la importación ilegal. El mensaje es claro: quien intente ingresar vehículos usados de forma irregular enfrentará sanciones.
Con este decreto, el gobierno busca cerrar una de las puertas históricas al mercado informal automotriz y enviar una señal firme: la regularización masiva llegó a su fin.
