Un giro histórico sacude el bolsillo de millones de mexicanos. El salario mínimo en México deja atrás la idea de que solo alcanza para comer y ahora busca cubrir otras necesidades básicas, como vivienda, transporte, salud y educación.
Las autoridades laborales aseguran que este ajuste responde a años de rezago salarial y a la presión del alto costo de vida.
El objetivo es claro: que el ingreso mínimo alcance para vivir con dignidad, no solo para sobrevivir.
El cambio marca el antes y después en la política laboral del país, abre debate: ¿realmente alcanzará o seguirá corto ante la inflación? Mientras tanto, millones celebran lo que califican como un paso histórico para el trabajador mexicano. R/90
