La resaca económica de los festejos decembrinos ya se siente con fuerza. Casas de empeño reportan un aumento en los empeños prendarios, principalmente de joyas, electrónicos y herramientas, ante la falta de liquidez que enfrentan miles de familias durante la llamada cuesta de enero. Gastos excesivos, pagos de tarjetas y el regreso a clases han empujado a muchas personas a dejar sus pertenencias como última opción para obtener efectivo inmediato, reflejando la presión financiera que marca el inicio del año.
Las casas de empeño deberían ser la última alternativa para obtener un préstamo prendarios y pagar deudas, son recomendables únicamente ante una verdadera emergencia, pues a la larga puede resultar una opción perjudicial.R/90
