Especialistas en salud advierten que el consumo frecuente de alcohol puede provocar atrofia en las neuronas, afectando la memoria, la concentración y la capacidad de tomar decisiones.
El cerebro es uno de los órganos más sensibles al alcohol, y con el tiempo el daño puede volverse permanente.
Médicos señalan que no solo el sistema nervioso resulta afectado. El alcohol también puede causar daños graves en el hígado, aumentando el riesgo de cirrosis, además de problemas cardíacos, presión alta y debilitamiento del sistema inmunológico.
Otros efectos reportados incluyen deterioro del sistema digestivo, inflamación del páncreas, depresión, ansiedad y mayor riesgo de cáncer, especialmente en hígado, garganta y estómago.
Especialistas advierten que el consumo excesivo y constante acelera el envejecimiento del organismo y reduce la capacidad del cuerpo para recuperarse de enfermedades, por ello recomiendan moderación o evitar el alcohol para proteger la salud a largo plazo. R/90
