Detrás de cada película, serie o comercial hay un protagonista silencioso: el vestuario.
En México, uno de los acervos más llamativos es el baúl cinematográfico, colección que comenzó con la adquisición de ropa proveniente de los Estudios Churubusco y que hoy reúne miles de prendas de distintas épocas.
Este gigantesco guardarropa alimenta a la industria del entretenimiento con trajes históricos, uniformes, ropa de época y vestuarios únicos que ayudan a construir personajes memorables.
¿De quién es toda esa ropa? Aunque el público suele pensar que pertenece a las producciones, en realidad gran parte del vestuario es propiedad de casas especializadas en renta, coleccionistas o empresas dedicadas al resguardo textil cinematográfico. Las producciones alquilan las prendas según sus necesidades, lo que permite reutilizarlas una y otra vez.
¿Que cuántas piezas hay? No existe una cifra oficial única, pero acervos de este tipo pueden resguardar decenas de miles de prendas, organizadas por época, estilo y talla. Son verdaderos “closets monumentales” donde conviven vestidos de época, trajes militares, ropa urbana y piezas que han pasado por múltiples rodajes.
Este baúl no solo viste actores: conserva historia, estética y memoria audiovisual. Cada prenda cuenta una historia y probablemente ya fue estrella antes de que el público lo supiera.R/90
