La exigencia física que durante años sostuvo la carrera de Scarlett Johansson terminó cobrándole factura.
La actriz confesó que la fatiga muscular y mental llegó a frenarla en seco, obligándola a replantear su rutina antes de que el desgaste fuera irreversible. El mensaje fue claro: el cuerpo siempre avisa y cuando lo hace, no hay alfombra roja que lo silencie.
Tras ese punto crítico, Johansson apostó por un método enfocado en recuperación y fuerza profunda, combinando liberación activa, pilates y estiramientos. Expertos señalan que esta fórmula no solo mejora postura y movilidad, sino que fortalece el core y acelera la recuperación muscular.
Hoy, la actriz presume un enfoque más inteligente que intenso: entrenar mejor, no más duro, una lección que resuena con cualquiera que haya llevado su cuerpo al límite.R/90
