La ropa de paca es un fenómeno que invade tianguis y bazares gracias a sus precios irresistibles, pero pocos saben su verdadero origen. Estas prendas (generalmente de segunda mano) llegan prensadas en grandes bultos, en su mayoría desde Estados Unidos. Provienen de donaciones, remates o excedentes comerciales.
Lo que para algunos es necesidad, para otros es moda o conciencia ambiental: reutilizar ropa permite ahorrar dinero y reducir el impacto ecológico.
La ropa de paca que se vende en los tianguis de México proviene de Estados Unidos, China y Canadá. Son prendas de segunda mano, aunque también trae nuevas, con etiqueta, que vienen de donaciones a organizaciones benéficas (como Goodwill o The Salvation Army) y excedentes de inventario.
Estas piezas se agrupan en grandes fardos y llegan al país mediante importaciones formales o contrabando, con precios que varían según su calidad.
Entre montones clasificados por calidad, los compradores pueden encontrar verdaderas “joyas” de marcas reconocidas, por unos cuantos pesos.
Así, la ropa de paca no solo viste a miles de familias, también refleja cómo el consumo, la economía y el reciclaje se mezclan en un mercado que sigue creciendo y que demuestra que lo barato también puede tener historia. R/90
