Gastar la pensión del Bienestar sin el consentimiento del adulto mayor ya no será una falta menor: podría convertirse en delito con consecuencias penales.
Autoridades advierten que familiares, cuidadores o terceros que dispongan del dinero sin autorización podrían ir a la cárcel.
La medida busca frenar abusos y proteger uno de los apoyos más importantes para millones de personas de la tercera edad, quienes en algunos casos dependen totalmente de ese ingreso para sobrevivir.
El mensaje es claro y contundente: la pensión no es de la familia, es del adulto mayor, y quien la use de manera indebida enfrentará todo el peso de la ley.R/90
