La llamada Ley Silla ya es una realidad en México y obliga a los empleadores a proporcionar sillas con respaldo y permitir descansos a trabajadores que pasan largas jornadas de pie, especialmente en comercios, tiendas, fábricas y servicios.
Esta reforma fue impulsada por legisladores federales y aprobada por el Congreso de la Unión, tras años de denuncias por abusos laborales y afectaciones graves a la salud, como várices, daños en la columna, fatiga extrema y lesiones crónicas.
¿Quién la implementó?
El Congreso, con respaldo de la Secretaría del Trabajo, al reformar la Ley Federal del Trabajo.
¿Por qué se creó?
Para frenar prácticas inhumanas, dignificar el trabajo y proteger la salud de miles de empleados obligados a permanecer de pie durante toda su jornada, sin justificación.
Las empresas que no cumplan podrían enfrentar sanciones, ya que la medida es obligatoria y busca acabar con una práctica que por años fue normalizada.
Una silla ya no es un favor, es un derecho laboral.
