A pocos meses del Mundial de Futbol FIFA 2026, la inquietud crece entre los hoteleros de Nuevo León. Aunque el sector asegura estar listo para recibir a visitantes internacionales, la realidad es preocupante: apenas el 30% de las habitaciones disponibles están reservadas, lo que equivale a unas 5 mil de las 17 mil existentes en el Estado.
Jesús Nader Marcos, presidente de los hoteleros en Nuevo León, reconoció que el nerviosismo va en aumento conforme se acerca la justa mundialista. Y no es para menos: la baja expectativa de afluencia se explica, en parte, por el reducido número de partidos programados en el Estadio BBVA y porque las selecciones que jugarán en la sede regiomontana no generan gran atractivo turístico fuera de sus países de origen.
A esto se suma un factor que cayó como balde de agua fría: la fuerte presencia de trabajadores surcoreanos que ya residen en la zona metropolitana. Muchos de ellos, junto con familiares o amigos que lleguen a apoyar a su selección, no requerirán hospedaje, lo que impacta directamente en la ocupación hotelera.
Mientras las fechas avanzan y las reservas no despegan, los hoteleros prácticamente apuestan a un milagro para que la situación se revierta. De no hacerlo, el Mundial podría dejar más asientos vacíos que habitaciones ocupadas en Nuevo León.R/90
