El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) lanzó una ofensiva histórica contra la piratería que por años ha saqueado la esencia de la lucha libre mexicana. La estrategia busca proteger máscaras, nombres, marcas y productos oficiales de las grandes leyendas del pancracio, un patrimonio cultural que genera millones, pero que ha sido explotado ilegalmente en tianguis, redes sociales y comercios informales.
El organismo federal advirtió que habrá operativos, sanciones severas y decomisos contra quienes lucren con la imagen de los ídolos sin autorización, al tiempo que reforzará el registro y blindaje legal de las marcas luchísticas. La piratería, – señalaron-, no solo roba identidad, también golpea directamente el bolsillo de los luchadores y sus familias. La batalla está en marcha y esta vez, el réferi no permitirá trampas. R/90
