Directivos de secundarias públicas en Nuevo León comenzaron a exigir a estudiantes el uso obligatorio de los uniformes entregados por el Gobierno del Estado, los cuales son en color naranja y el logotipo de la administración encabezada por Samuel García. La medida ha generado inconformidad entre padres de familia y docentes, quienes señalan que el uniforme no solo deja sin opción a los alumnos, sino que también mezcla la imagen institucional con un color identificado abiertamente con Movimiento Ciudadano, partido del gobernador. El tema ya despierta debate sobre el uso de símbolos y colores oficiales en las escuelas públicas, así como la posible politización de programas educativos que deberían mantenerse al margen de cualquier partido.R/90
