Cada 22 de noviembre, millones de personas alrededor del planeta rinden homenaje a un arte que emociona, conmueve, trasciende fronteras y atraviesa generaciones: la música, pero detrás de esta fecha aparentemente festiva se esconde una historia que muchos desconocen.
El Día Internacional de la Música, instaurado en 1975 por el Consejo Internacional de la Música (IMC) —organismo asociado a la UNESCO—, no nació por casualidad. La fecha fue elegida estratégicamente para coincidir con la celebración de Santa Cecilia de Roma, considerada desde hace siglos la patrona de los músicos y de las artes sonoras.
Según la tradición, Santa Cecilia mantuvo una profunda relación espiritual con la música incluso en tiempos de brutal persecución cristiana. Su figura, marcada por el martirio, terminó convirtiéndose en un símbolo universal de inspiración, creatividad y resistencia artística. Así, el 22 de noviembre quedó sellado como una jornada para honrar no solo su legado, sino también el impacto de la música en la humanidad.
Hoy, esta efeméride sigue vigente alrededor del mundo: escuelas, orquestas, festivales, emisoras y comunidades celebran una fecha que, desde hace casi medio siglo, busca recordar que la música tiene el poder de unir a las personas más allá de idiomas, culturas y fronteras. R/90
Sábado 22 de noviembre 2025.
