La soledad elegida puede convertirse en una aliada poderosa para el bienestar emocional. En un mundo hiperconectado. No todas las personas viven el estar a solas de la misma forma: hay quienes lo ven como un espacio de calma y libertad, quiénes lo sienten como algo incómodo o angustiante. La diferencia suele estar en la autoestima.
El psicólogo Ángel Macías explica que muchas personas evitan planes en solitario —ir al cine, comer fuera o simplemente pasear— por miedo al juicio ajeno. Ese temor refleja una dependencia del reconocimiento externo que debilita la confianza personal.
En cambio, quienes se valoran y tienen una relación saludable consigo mismos suelen disfrutar estos momentos sin incomodidad.
Entre los beneficios de la soledad deseada, destacan la posibilidad de escucharse sin distracciones, identificar emociones y necesidades propias, y desarrollar mayor autonomía. También reduce la comparación constante con otros, especialmente en tiempos dominados por las redes sociales, y ayuda a regular mejor las emociones.
Macías recalca que la relación más importante es la que cada persona tiene consigo misma: dedicar tiempo a estar solo fortalece el autocuidado, el respeto propio y una autoestima más sólida.R/90
4/4/2026.
