Los famosos chicharrones «de la Ramos» no tienen un “inventor” único, pero sí una historia clara: nacen como parte de la tradición familiar de este negocio de carnes regiomontana, fundada en la década de 1960 en Nuevo León. Desde entonces, perfeccionaron su receta hasta lograr ese sabor y textura que hoy los distingue en todo el país.
Aunque llevan más de medio siglo existiendo, no siempre fueron un fenómeno nacional. Su fama explotó en los últimos años gracias a las redes sociales, recomendaciones boca a boca y la nostalgia norteña, convirtiéndolos en un producto casi de culto.
Hoy, los chicharrones de Ramos no solo dominan en Monterrey, también se expanden a Estados como Coahuila, donde ya cuentan con sucursales y largas filas que confirman su enorme popularidad.
Lo que comenzó como un clásico local, ahora es un símbolo gastronómico regio que arrasa en México y va por más.R/90
Lunes 13 de abril 2026.
MT
