El famoso burrito —tortilla de harina grande, rellena de huevo con chorizo, carne deshebrada, chile rojo, picadillo con papa y cuanto antojo se atraviese— tiene su origen en la frontera norte de México.
La versión más aceptada apunta a Ciudad Juárez, donde a principios del siglo XX un vendedor apodado “Juan Méndez” envolvía la comida en tortillas de harina para mantenerla caliente y fácil de transportar.
Los clientes decían que llegaban montados “como burros”, y de ahí habría nacido el nombre.
Otra versión dice que se llamaron así porque las tortillas rellenas parecían “cargas de burro”. Sea cual sea la verdad, este invento fronterizo se volvió un ícono: práctico, llenado, sabroso y perfecto para desayunar, comer o cenar a cualquier hora.
Hoy, del clásico de chicharrón, carne deshebrada con chile rojo, hasta el picadillo con papas, el burrito sigue siendo el rey indiscutible del antojo norteño.R/90
