Los regiomontanos tienen claro qué les quita la paciencia todos los días: los embotellamientos constantes encabezan la lista de dolores urbanos, señalados por casi 6 de cada 10 personas, con Monterrey como el punto más crítico. En la zona metropolitana la historia no es muy distinta: el tráfico se ha vuelto parte de la rutina y del enojo.
El alumbrado público deficiente aparece como otro foco rojo, especialmente en Escobedo, donde vecinos denuncian calles oscuras que aumentan la sensación de inseguridad.
A esto se suma el mal servicio del transporte público, también con Monterrey liderando las quejas.
La lista no termina ahí: coladeras tapadas, drenaje en malas condiciones, hospitales saturados, parques descuidados, fallas en el agua potable y problemas de delincuencia pintan un panorama que muchos califican como insostenible, aunque la limpia pública recibe menos señalamientos, el malestar general revela una exigencia clara: soluciones urgentes para una ciudad cansada de promesas. R/90
