La mercantilización del Día de Reyes ha crecido con los años: juguetes, roscas “premium”, promociones y eventos masivos convierten la tradición en una fuerte derrama económica cada 6 de enero. En México, la fecha mueve millones en ventas y marca el cierre de la temporada decembrina.
Los mayores “fans” de los Reyes Magos se concentran en el Valle de México (CDMX y Estado de México), Puebla, Veracruz, Oaxaca y Jalisco, donde la Rosca de Reyes y los regalos siguen siendo parte central de la celebración familiar.
La costumbre de esperar regalos el 6 de enero se arraigó en México desde el siglo XVI, durante la Colonia. La tradición proviene de Europa, inspirada en el pasaje bíblico del Evangelio de Mateo, que narra la visita de los Reyes Magos —Melchor, Gaspar y Baltazar— al niño Jesús, llevando oro, incienso y mirra.
Hoy, entre fe, convivencia y consumo, el Día de Reyes mantiene viva una tradición histórica, aunque cada vez más envuelta en el mercado.R/90
