¿Por qué era tradición mojarse?
La costumbre surgió por el simbolismo religioso del agua: en los primeros siglos se realizaban bautizos colectivos y se renovaban las promesas bautismales, lo que asociaba el día con purificación y renacimiento.
Con el tiempo, se volvió un juego popular, reforzado por la antigua creencia de que en Semana Santa “no debía uno bañarse”.
Hoy está casi en desuso por escasez, conciencia ambiental y multas.
¿Qué se hace ahora y qué ya no debe hacerse?
El Sábado de Gloria se vive principalmente con misas, procesiones y la Vigilia Pascual.
Las autoridades recomiendan:
Evitar juegos con agua y cualquier desperdicio, por la falta del recurso.
Recordar que en varias ciudades hay multas por arrojar agua en la vía pública.
Optar por actividades familiares y recreativas sin riesgos.
Respetar los espacios públicos y celebraciones religiosas.
El enfoque actual es un día de reflexión y convivencia, dejando atrás prácticas que afectan el agua y la seguridad comunitaria.R/90
