La relación energética entre México y Cuba enfrenta un giro inesperado. El envío de petróleo mexicano a la isla habría sido suspendido, dejando a La Habana sin uno de sus apoyos clave en medio de su ya frágil situación económica.
La medida prende las alarmas en Cuba, donde el combustible es vital para mantener en marcha el transporte, la generación eléctrica y la industria. Sin petróleo mexicano, el panorama se complica aún más para el gobierno cubano, que ya enfrenta apagones constantes y escasez generalizada.
Aunque no hay un anuncio oficial con todos los detalles, el freno al suministro es interpretado como un golpe directo a la cooperación bilateral y un mensaje político que no pasa desapercibido. El impacto podría sentirse de inmediato en la vida diaria de los cubanos.
Sin petróleo, sin respiro… Cuba vuelve a quedar contra las cuerdas.R/90
