Desde el 1 de enero de este 2026, Estados Unidos comenzó a cobrar un impuesto del 1% a las remesas enviadas en efectivo, money orders y cheques, una medida impulsada por Donald Trump que golpea directo a los migrantes mexicanos.
Muchos podrán evitar ese cobro usando bancos, pero el nuevo gravamen podría quitar hasta 3 mil millones de dólares al dinero que llega a México, justo cuando las remesas ya van a la baja. El impacto lo resentirán miles de familias que dependen de esos recursos para sobrevivir.R/90
