La empresa automotriz Volkswagen confirmó que comenzará a vender en Latinoamérica vehículos fabricados en China, una estrategia que busca impulsar su proceso de electrificación en la región.
En países como México no es raro que marcas tradicionales comercialicen autos producidos en el país asiático.
Sin embargo, Volkswagen había evitado hasta ahora seguir ese camino. Todo cambia con la llegada de nuevos modelos híbridos y eléctricos.
En el caso de los híbridos, la marca planea ensamblarlos en Brasil, aunque muchas de sus piezas clave —como módulos de baterías o tecnología energética— provendrán de Asia. Incluso algunos sistemas híbridos podrían tener desarrollo de origen chino.
Para los vehículos 100% eléctricos, la estrategia será distinta: la opción más viable por ahora es importarlos directamente desde China, ya que en Sudamérica todavía es complicado fabricar este tipo de autos por temas de costos e infraestructura.
Un ejemplo de los modelos que existen en ese mercado es el Unyx 06, un vehículo muy similar al CUPRA Tavascan.
Pero hay un detalle que preocupa a los consumidores: las autopartes. Cuando un vehículo o componente viene desde Asia, el tiempo de traslado por barco, los procesos aduanales y la logística pueden provocar que las refacciones tarden más de un mes en llegar a países como México.
Esto ocurre porque la mayoría de las piezas se envían por transporte marítimo desde fábricas en China, lo que puede tomar varias semanas.
A lo anterior, se suman revisiones aduaneras, distribución interna y la limitada disponibilidad de inventario en los concesionarios.
Así, aunque la llegada de autos eléctricos fabricados en China podría ampliar la oferta en Latinoamérica, también abre el debate sobre los tiempos de reparación y la disponibilidad de refacciones.R/90
Martes 10 de Marzo 2026.
