El Gobierno de Estados Unidos elevó de forma drástica el incentivo económico para que personas sin documentos abandonen el país por cuenta propia antes de 2026. La nueva oferta alcanza los 3 mil dólares en efectivo, traslado totalmente pagado, como parte de una estrategia con tintes navideños para acelerar las deportaciones.
La medida, impulsada por el Departamento de Seguridad Interior (DHS), triplica el apoyo anunciado meses atrás y busca reducir costos al Estado estadounidense.
La secretaria Kristi Noem fue contundente: quienes no aprovechen esta “oportunidad” enfrentarán arrestos y expulsión forzada, con la advertencia de que no podrán regresar.
El programa se canaliza mediante la aplicación CBP Home, plataforma con la que las autoridades coordinan el viaje de salida y entregan el nuevo estipendio. Según el DHS, esta modalidad resulta mucho más barata que los operativos tradicionales, ya que detener y deportar a una persona cuesta en promedio 17 mil dólares al erario.
Washington presume resultados: desde enero de 2025, casi 1.9 millones de extranjeros en situación irregular han salido “voluntariamente”, incluyendo decenas de miles que usaron la aplicación, creada originalmente durante la administración de Joe Biden.
Bajo el gobierno de Donald Trump, la autodeportación es presentada como una alternativa rápida, económica y masiva, reforzada ahora con mensajes directos, campañas en redes sociales y un incentivo económico sin precedentes en plena temporada decembrina.R/90
