El fiscal general de Estados Unidos, Todd Blanche, descartó por ahora abrir una investigación sobre
los pagos realizados por el empresario ruso Umar Kremlev para financiar parte de los festejos posteriores a la boda de Donald Trump Jr. y Bettina Anderson en Bahamas.
Kremlev, presidente de la Asociación Internacional de Boxeo (IBA), habría cubierto gastos que incluyeron el alquiler de una isla privada y un espectáculo de fuegos artificiales. Reportes de prensa sitúan el costo en cientos de miles de dólares.
La propia pareja confirmó que Kremlev pagó dos noches de celebraciones y calificó el desembolso como un “regalo de bodas extraordinariamente generoso” de un amigo. Trump Jr. ha señalado que mantiene una amistad personal con el empresario.
Blanche respondió a las preguntas sobre una posible investigación con una frase que encendió el debate: “¿Estoy investigando qué?” También dijo que no tiene información que le permita afirmar que Kremlev sea amigo del presidente ruso Vladimir Putin.
El asunto, sin embargo, sí ha provocado una revisión política en el Congreso: legisladores demócratas de la Cámara de Representantes anunciaron una investigación sobre el financiamiento y las posibles implicaciones de los vínculos de Kremlev con Rusia.
Kremlev recibió en abril de 2026 la Orden de la Amistad, una condecoración otorgada por Vladimir Putin, y días antes de la boda fue visto junto al mandatario ruso en China, según reportes de prensa. R/90
