En México, el trabajo infantil afecta a alrededor de 3.7 millones de niñas, niños y adolescentes, de acuerdo con estimaciones recientes del INEGI.
La mayoría se concentra en actividades agrícolas, comercio informal y servicios, muchas veces en condiciones que afectan su educación y desarrollo.
La legislación mexicana prohíbe el trabajo infantil. La Ley Federal del Trabajo establece que la edad mínima para trabajar es de 15 años, y solo bajo condiciones específicas y con autorización se permite la participación de adolescentes entre 15 y 17 años, siempre que no realicen actividades peligrosas o que pongan en riesgo su salud, seguridad o moralidad.
A nivel global, el trabajo infantil ha disminuido, pero aún afecta a 138 millones de menores, de los cuales 54 millones realizan labores peligrosas.
En este contexto, México forma parte de los países que enfrentan el reto de reducir esta práctica y garantizar el acceso pleno a la educación y la protección de la infancia.R/90


