La carrera rumbo al 2027 empieza a subir de temperatura. El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, lanzó un duro mensaje contra el senador Luis Donaldo Colosio Riojas, luego de que el emecista cuestionara a la llamada 4T durante su intervención en el Congreso federal.
Durazo y Colosio: una alianza que nació en el PRI
Alfonso Durazo y Luis Donaldo Colosio Murrieta compartieron una estrecha relación política durante los últimos años de los 80 y la primera mitad de los 90.
De 1989 a 1992, Durazo fue secretario particular de Colosio durante su etapa como presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI. Posteriormente, entre 1992 y 1993, continuó a su lado como secretario particular cuando Colosio encabezó la Secretaría de Desarrollo Social.
La relación se prolongó durante 1993 y hasta marzo de 1994, cuando Colosio fue candidato presidencial del PRI y Durazo permaneció como su secretario particular. Estuvo con él hasta el 23 de marzo de 1994, cuando Colosio fue asesinado en Tijuana (lomas taurinas).
Fueron casi 5 años de trabajo político cercano, primero en el PRI nacional, después en Desarrollo Social y finalmente durante la campaña presidencial de 1994.
Una historia política que hoy vuelve a cobrar relevancia, especialmente por el choque entre Durazo y el hijo de aquel político al que acompañó durante sus últimos años: Luis Donaldo Colosio Riojas.
Durazo no se anduvo con rodeos y cuestionó la experiencia de Colosio, señalando que todavía le falta camino para enfrentar las responsabilidades de un Gobierno estatal o incluso de la Presidencia. También le recordó su paso por la Alcaldía de Monterrey y su derrota electoral frente a Morena.
El mensaje que Alfonso Durazo publicó el 2 de septiembre de 2026 contra Luis Donaldo Colosio Riojas fue bastante más amplio que la frase que circuló en titulares. Estas son las partes textuales más relevantes:
“Luis Donaldo tiene mucho futuro, pero éste no le ha llegado todavía. Tiene mucho aún por aprender y mucho más aún por madurar. La retórica, por buena y efectista que sea, no puede superar jamás a la experiencia”.
Después fue todavía más directo:
“Entender la complejidad de un gobierno estatal, no digamos ya de la Presidencia de la República, es ajena a la capacidad de un principiante; dicho sea de paso, a esas responsabilidades no se puede llegar a aprender”.
Y sobre su gestión en Monterrey, Durazo escribió:
“Carece de la autoridad moral imprescindible para criticar eventuales deficiencias del gobierno de la doctora Claudia Sheinbaum, sobre todo porque dejó una estela de rezagos y desaciertos en su gestión como presidente municipal de Monterrey”.
Además, Durazo cuestionó su llegada al Senado por primera minoría y afirmó: “no le alcanzaron su excelente oratoria, su fama ni su merecidamente reconocido apellido” para ganar aquella elección.
En resumen: Durazo le dijo, en términos políticos, que Colosio es joven y tiene futuro, pero todavía es inexperto, inmaduro y sin suficiente autoridad para juzgar a un gobierno, además de reprocharle su desempeño como alcalde de Monterrey.
Colosio respondió rápido y le pidió al gobernador Durazo que mejor se concentre en los problemas de Sonora, mientras él se ocupa de decidir su futuro político.
El encontronazo alimenta los rumores sobre una posible candidatura de Colosio por Movimiento Ciudadano en Sonora, aunque el senador todavía no confirma si buscará la gubernatura, permanecerá en Nuevo León o comenzará a preparar el terreno rumbo al 2030.
En pocas palabras, no ha dicho si picha, cacha, o deja batear.
Entre Durazo y Colosio ya sonó la campana. Y esto apenas comienza.R/90
