CONTAMINACIÓN

HUELE A AZUFRE! La refinería de Cadereyta pone a Monterrey contra las cuerdas

 

La refinería de Pemex en Cadereyta vuelve a estar en el ojo del huracán. Entre sus procesos existen las llamadas “unidades de tratamiento de gas de cola”, diseñadas precisamente para reducir emisiones de azufre. El problema es que en el área metropolitana de Monterrey los malos olores siguen apareciendo, especialmente durante la noche.

El aire contaminado no conoce fronteras: dependiendo de las condiciones del viento, puede desplazarse desde Cadereyta hacia distintos municipios metropolitanos, dejando a miles de regiomontanos respirando un aire que cada vez resulta más difícil de soportar.

Y el asunto no es menor. La refinería ha llegado a procesar alrededor de 150 mil barriles diarios de crudo, parte de ellos con alto contenido de azufre. Ese contaminante debería permanecer controlado dentro del proceso industrial, no terminar en el aire que respiramos.

¿Podrían cerrarla?

Porque mientras Pemex procesa petróleo, los ciudadanos pagan la cuenta con contaminación, malos olores y preocupación por la calidad del aire y parte del azufre también termina asociado a los combustibles que después quemamos diariamente en nuestros vehículos.

Este domingo, Claudia Sheinbaum estará en Nuevo León. Será una oportunidad para preguntarle directamente: ¿qué hará su Gobierno para frenar las emisiones de la refinería de Cadereyta?

Porque si la vieja refinería ya no puede operar sin llenar de humo y malos olores a la zona metropolitana, quizá llegó la hora de tomar una decisión que durante años nadie se ha atrevido a enfrentar: ¡Modernizarla o apagarla!R/90