La reforma constitucional aprobada por la Cámara de Diputados busca establecer la “nacionalidad única” como requisito para quienes aspiren a la Presidencia de México, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
El proyecto todavía debe ser revisado por el Senado, por lo que aún no es una norma constitucional vigente.
¿Quiénes aparecen en el debate?
Hasta ahora no existe un padrón oficial que permita determinar cuántos políticos mexicanos tienen doble nacionalidad. Sin embargo, entre los casos públicamente documentados o mencionados se encuentran:
• Javier Corral — nació en El Paso, Texas; tiene nacionalidad mexicana y estadounidense. Fue gobernador de Chihuahua y actualmente es senador.
• Francisco Javier García Cabeza de Vaca — nació en McAllen, Texas; tiene nacionalidad mexicana y estadounidense. Fue gobernador de Tamaulipas y ha manifestado aspiraciones presidenciales.
• Jaime Bonilla Valdez — nació en Tijuana y tuvo ciudadanía estadounidense. Posteriormente realizó un procedimiento para acreditar exclusivamente su nacionalidad mexicana y pudo ser gobernador de Baja California.
• Ernesto Ruffo Appel — exgobernador de Baja California, nacido en San Diego, California.
• Julián LeBarón — aspirante a la gubernatura de Chihuahua para 2027, quien ha reconocido tener también nacionalidad estadounidense.
¿Qué pasaría si la reforma entra en vigor?
La propuesta establece que quienes tengan una segunda nacionalidad deberán renunciar a ella antes de solicitar su registro como candidatos.
Además, quienes lleguen a ocupar alguno de estos cargos no podrían posteriormente adquirir o solicitar otra nacionalidad, utilizar documentos de identidad extranjeros ni acogerse a la protección diplomática de otro país.
Por ello, tener doble nacionalidad no significaría automáticamente quedar fuera de la contienda. Si la reforma es aprobada definitivamente y entra en vigor, los aspirantes podrían cumplir con el requisito mediante la renuncia correspondiente y, de acuerdo con las demás condiciones legales, solicitar su registro.
Por ahora, el proyecto continúa pendiente del trámite en el Senado.R/90
