Las tandas entre amigos, familiares o compañeros de trabajo son una práctica común en México para ahorrar o salir de apuros económicos. Sin embargo, aunque parezcan inofensivas, no siempre están protegidas por la ley y pueden convertirse en un dolor de cabeza.
¿SON ILEGALES?
No. Las tandas como acuerdo informal no son ilegales, siempre que se realicen entre personas conocidas y sin fines de lucro. El problema surge cuando quien organiza la tanda cobra comisiones, intereses o la ofrece de manera abierta al público.
¿QUÉ DICE LA LEY?
De acuerdo con la legislación mexicana, solo las instituciones autorizadas pueden captar dinero del público (Ley de Instituciones de Crédito y Ley para Regular las Actividades de las Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo).
Si una persona organiza tandas de forma habitual, promete rendimientos o maneja grandes cantidades de dinero, podría incurrir en delitos como fraude o captación ilegal de recursos, sancionados con multas e incluso prisión.
EL MAYOR RIESGO:
Cuando alguien “se desaparece” con el dinero, recuperarlo es complicado, ya que la mayoría de las tandas no tiene contratos ni respaldo legal.
La confianza no siempre es sinónimo de seguridad. Una tanda mal manejada puede romper amistades y llevarte hasta tribunales.
