Cuando el cielo se oscurece de golpe y empiezan a retumbar los primeros truenos, hay un aparato que se convierte en un blanco fácil para los rayos y no es la tostadora. Los técnicos son tajantes: el televisor es el primero que tienes que desconectar si no quieres quedarte sin pantalla y con el bolsillo temblando.
El televisor, la víctima favorita de los picos de tensión
Los modelos actuales —LED, OLED, QLED— funcionan con componentes extremadamente sensibles. Cualquier variación brusca de energía, incluso si el rayo cae a varias cuadras, puede provocar:
Subidas repentinas de voltaje.
Descargas de miles de volts que viajan por la red eléctrica.
Microcortes que hacen fallar la fuente o la placa madre.
Un solo pico fuerte basta para freírlo por completo. Y en 2025, arreglarlo puede costar entre el 40% y el 70% del valor del aparato.
Justo detrás del televisor, los otros grandes perjudicados son los módems, routers y decodificadores.
Qué hacer?: apagar NO alcanza
Los especialistas no dejan margen de duda: si hay tormenta eléctrica, hay que desenchufar. Punto. El control remoto no corta la corriente real del equipo.
Las recomendaciones clave son:
Desconectar el televisor del tomacorriente.
Quitar cables HDMI que lo unan a consolas o decos.
Sacar el cable de antena o TV por cable, otro camino habitual para las descargas.
¿Sirven los estabilizadores?
No para un rayo. Estabilizadores comunes no resisten esas descargas. Un UPS bueno o protectores con varistores certificados ayudan, pero la única protección infalible es desenchufar todo mientras dure la tormenta.
Otros equipos en peligro
También conviene desconectar:
Módem y router.
Consolas.
Equipos de sonido.
Decodificadores.
Todos tienen placas electrónicas frágiles que pueden quedar inutilizadas por un solo pico.
En resumen: si escuchás truenos, no esperes al relámpago. Desenchufá el televisor y salvate de un susto (y de un gasto enorme).
