Espectáculos

¡ESCÁNDALO EN EL DUOPOLIO TELEVISIVO!

-Televisa vs TV Azteca: choque de titanes con un final muy distinto.

En medio de la crisis brutal que sacude a los gigantes de la televisión abierta, Televisa y TV Azteca afrontan el mismo huracán: audiencias en fuga, ingresos publicitarios desplomándose y espectadores pegados a streaming en lugar de a sus canales.

Televisa: el sobreviviente con golpes y aliados.

Dicho emporio no está exento de crisis: sus ingresos por publicidad y suscriptores han caído, y algunos calificadores incluso han bajado su nota crediticia, acercándose peligrosamente al territorio de bonos basura.

Sin embargo, gracias a conexiones políticas, atractivo para ciertos inversionistas y contratos de publicidad oficial, la compañía sigue respirando y atrayendo capital que mantiene encendida la luz en San Ángel.
Es decir: Televisa está herida, pero con padrinos adinerados.

TV Azteca: de riesgo financiero a riesgo existencial.

TV Azteca vive una pesadilla financiera sin precedentes: adeudos fiscales gigantescos (miles de millones de pesos confirmados por la Suprema Corte), litigios con bonistas internacionales por cientos de millones de dólares y reportes de ganancias colapsadas ¡Hasta 68% en sus últimos datos públicos!

La televisora de Ricardo Salinas Pliego ha dejado de publicar estados financieros para protegerse y ha perdido calificación crediticia, porque prácticamente nadie confía en ponerle dinero.

El resultado: un riesgo de implosión total, donde la deuda podría incluso salpicar a otras empresas del grupo.

Coincidencias explosivas:
Ambas están siendo barridas por el cambio de hábitos: Las audiencias migran masivamente al streaming y fuera de la TV abierta.

Los ingresos por publicidad tradicional, su pan de cada día, no se recuperan al nivel necesario.

Aquí viene el drama:
Televisa sigue teniendo oxígeno financiero, respaldo internacional y relaciones con el poder que le dan un respiro, aunque cojeando, ahí va.

TV Azteca parece estar en caída libre: sin acceso a crédito, con demandas, impuestos e incertidumbre absoluta.

¡Televisa coquetea con la bancarrota con estilo, TV Azteca se desangra en la lona y nadie quiere volver a ponerle fichas!