Los trabajadores del Poder Judicial de la Federación (PJF) encendieron las alarmas al decretar un paro nacional de 24 horas, en protesta por los más de cinco mil despidos que, aseguran, se han ejecutado en todo el país desde la entrada en funciones del nuevo órgano judicial.
La movilización, encabezada por Jorge Alberto Prado, líder del sindicato Renovación, estalló tras semanas de denuncias por falta de materiales básicos, equipos de cómputo y papelería indispensables para operar en los juzgados y tribunales.
El dirigente difundió un video en redes internas donde instó a sus compañeros a no presentarse a trabajar, mientras él mismo colocaba cadenas en la entrada del Palacio Judicial de San Lázaro, símbolo de la inconformidad que crece en todo el país.
“Suspendemos labores de brazos caídos, compañeros. Ya estamos cerrando las instalaciones. Esto no es un capricho, es por la falta de insumos y por las familias que hoy se quedan sin sustento”, declaró Prado en el video que se volvió viral entre los empleados judiciales.
La protesta se intensifica luego de que la Auditoría Superior de la Federación detectara irregularidades por 270 millones de pesos en contrataciones de servicios dentro del Poder Judicial, lo que ha desatado aún más la indignación entre los trabajadores.
De acuerdo con fuentes sindicales, decenas de centros de trabajo en todo el país permanecen cerrados, mientras otros empleados (temerosos de nuevas represalias) se muestran divididos. Algunos consideran que el paro podría ser utilizado por las autoridades como pretexto para justificar más despidos.
Aún así, los trabajadores afirman que no darán marcha atrás hasta obtener una respuesta clara del Órgano de Administración del Poder Judicial, a quien exigen diálogo inmediato y la reinstalación del personal despedido.
Se prevé que en las próximas horas más sedes judiciales se sumen a la movilización, en lo que podría convertirse en la protesta más grande dentro del Poder Judicial en los últimos años.
