Si pensabas que el drama solo se vivía en el Congreso, prepárate: el Juzgado 5º de Distrito en materia penal acaba de estrenar su propia protagonista, y no es una actriz, aunque varios dicen que material no le falta.
Hablamos de Irene Guadalupe Cisneros, quien llegó al cargo titular envuelta en comentarios —muy discretos, claro— sobre su parentesco con el Magistrado Leonel Cisneros, pero bueno, eso es puro detalle de casting; lo importante es que la jueza, según cuentan dentro del juzgado, aterrizó con la actitud de quien cree que el poder viene con corona incluida.
Apenas un mes en escena y, según murmullos de pasillo, lanzó su primera gran frase estilo villana de telenovela judicial:
“Aquí quiero lealtad absoluta, porque los juramentos constitucionales son muy siglo pasado».
Entre los capítulos más comentados del set, destaca:
Amenazas al personal, -dicen-, dignas de un jefe de reality: actas administrativas para todo el que no repita sus líneas al pie de la letra.
Censura preventiva, al parecer, en el grupo de WhatsApp, donde sólo se puede hablar de lo que ella apruebe. Nada de memes, nada de quejas, nada de humanidad.
Bloqueo de manifestaciones laborales, supuestamente para que nadie vaya a recordarle al Órgano de Administración Judicial que los trabajadores también tienen derechos.
Y para cerrar con broche de oro y glamour, subraya: “Si no les gusta cómo trabajo, la puerta es grande”.
Un clásico del género.
El impacto de esta nueva era no se hizo esperar: licencias, renuncias, vacíos laborales y por si fuera poco, un casting de reemplazo que, (según comentan), no cumple los requisitos de la carrera judicial. Se avecina una temporada caótica, pero con rating seguro.
Mientras tanto, en el juzgado, todos esperan el próximo episodio, porque si algo está claro es que este novelón repleto de dramatismo apenas comienza.
Viernes 14 de noviembre 2025.
