El presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, Gilberto Bátiz García, encendió el debate al proponer que la elección de jueces y magistrados no se realice el mismo día que los comicios políticos de 2027.
El Magistrado advirtió que mezclar ambos procesos sería un error, ya que tienen naturalezas completamente distintas: mientras las elecciones políticas responden a dinámicas partidistas, la designación de integrantes del Poder Judicial exige criterios técnicos y especializados.
La discusión surge justo cuando el gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum analiza si mantener la elección judicial en la misma fecha o moverla. En 2027 no solo se renovará la Cámara de Diputados, sino también 17 gubernaturas, lo que elevaría la tensión y complejidad de la jornada.
Bátiz García planteó que repetir el modelo aplicado en 2025 podría no ser la mejor opción, y llamó a repensar las reglas para garantizar legitimidad y orden. Incluso dejó abierta la posibilidad de realizar la elección judicial después de junio de 2027.
El tema no es menor: organizaciones ya presionan para aplazar estos comicios hasta 2028 mediante una reforma constitucional, cuyo plazo para aprobarse vence a finales de mayo. La exigencia es clara: construir un sistema que garantice justicia de calidad y no un proceso electoral saturado.
La pregunta queda en el aire: ¿se impondrá la prisa política o la necesidad de hacer bien las cosas? El reloj corre y la decisión podría cambiar el rumbo del sistema judicial en México.R/90
