La llamada Iglesia de Oro es el Templo de Santa Prisca y San Sebastián. Fue construido entre 1751 y 1758 por el acaudalado minero José de la Borda, durante el auge de la minería de plata en Taxco.
Su interior destaca por sus impresionantes retablos recubiertos con hoja de oro, motivo por el que muchas personas la conocen como la «Iglesia de Oro». Es considerada una de las máximas joyas del estilo barroco mexicano.
Actualmente recibe miles de feligreses y visitantes cada año, especialmente durante las celebraciones religiosas y temporadas vacacionales, por lo que sigue siendo uno de los templos más importantes y visitados de México.
Además de ser un centro de fe, Santa Prisca es un símbolo histórico y arquitectónico que ha dado fama internacional a la ciudad de Taxco.R/90

