Hay discursos que duran unos minutos… pero hay aplausos que dicen mucho más.
Durante un evento en la UANL, hubo reconocimiento y aplausos para el gobernador Samuel García y también para Mario Alberto Garza, en un ambiente de institucionalidad y cortesía, pero cuando llegó el turno del rector Santos Guzmán López, el ambiente cambió: la ovación fue prolongada y sonora.
Y aunque el “aplausómetro” no existe en ningún protocolo universitario, la escena llamó la atención. En medio de las versiones, lecturas y ruido político que rodean a Rectoría, la respuesta de los universitarios dejó una imagen imposible de pasar por alto.
Santos Guzmán estaba en casa. Y su casa respondió.
No hubo encuesta, no hubo votación ni cifras que analizar. Simplemente hubo una reacción pública de la comunidad presente, porque en política los mensajes no siempre llegan en comunicados. A veces llegan desde las tribunas.
Y en la UANL, el aplauso para Santos Guzmán habló fuerte y claro. R/90
