Ser maestro en México se ha convertido en una batalla diaria no solo dentro del aula, también en el bolsillo. Mientras millones de docentes forman a las nuevas generaciones, muchos apenas logran sobrevivir con salarios que incluso están por debajo del mínimo oficial.
Datos del Inegi y de la Secretaría de Economía revelan que durante el primer trimestre de 2025 gran parte del magisterio recibió ingresos de entre 7 mil y 10 mil pesos mensuales, pese a que el salario mínimo rondaba los 8 mil 480 pesos.
El panorama más crítico se vive en preescolar. Según Data México, las maestras y maestros de este nivel apenas percibieron alrededor de 6 mil 430 pesos al mes, una cifra que desató indignación al quedar por debajo de lo mínimo necesario para cubrir gastos básicos.
En primaria, el sueldo promedio apenas superó los 7 mil pesos mensuales, mientras que en secundaria alcanzó poco más de 8 mil pesos. Aunque entidades como Baja California Sur, Campeche y Chihuahua reportaron mejores ingresos, la realidad nacional sigue golpeando a miles de docentes.
Por su parte, el IMCO presenta cifras más elevadas al calcular promedios anuales, donde los salarios oscilan entre 15 mil y 18 mil pesos dependiendo del nivel educativo y si el empleo es formal o informal.
La diferencia entre trabajar con prestaciones o sin ellas también es brutal. En algunos casos, los docentes en la informalidad ganan hasta 40% menos que quienes cuentan con una plaza formal.
Actualmente, México cuenta con más de 2 millones de maestras y maestros distribuidos en más de 258 mil escuelas, desde nivel inicial hasta universidades. Sin embargo, pese a ser una de las profesiones más importantes del país, la precariedad salarial sigue marcando la vida de miles de educadores.R/90
