México dejó de ocupar el primer lugar mundial en obesidad infantil y ahora se ubica en el octavo sitio, aunque el problema sigue siendo alarmante para la salud pública.
Datos de organismos internacionales señalan que alrededor de 12.7 millones de niñas, niños y adolescentes de entre 5 y 19 años en el país viven con sobrepeso u obesidad.
Además, mediciones recientes en escuelas revelan que 18.3% de los menores evaluados presentan obesidad, mientras 18.5% tiene sobrepeso, lo que significa que casi uno de cada dos niños tiene peso fuera de rango.
Especialistas advierten que este problema aumenta el riesgo de diabetes, hipertensión y enfermedades del corazón desde edades tempranas, por lo que llaman a recuperar la alimentación tradicional y reducir el consumo de productos ultraprocesados.
Expertos alertan que la obesidad desde edades tempranas puede afectar el desarrollo normal de los menores e incluso reducir la esperanza de vida de esta generación hasta en siete años en comparación con la de sus padres.
Esta condición no solo afecta la salud física, sino que también puede derivar en problemas emocionales y mentales, como depresión, ansiedad, angustia y trastornos alimentarios compulsivos.
La obesidad suele iniciar en la infancia, principalmente entre los 5 y 6 años o durante la adolescencia, y quienes la padecen a edades tempranas tienen altas probabilidades de mantenerla en la vida adulta.
Aunque el país ya no encabeza la lista mundial, la cifra de menores con exceso de peso sigue colocando a México entre las naciones con mayores niveles de obesidad infantil.R/90
