En muchas torres y condominios del país se está destapando un riesgo silencioso: cientos de departamentos se venden sin escrituras, sin régimen de propiedad y sin regularización alguna. A simple vista todo parece legal, pero los compradores terminan viviendo en un limbo: no pueden escriturar, no pueden vender, no pueden heredar y, en casos extremos, pueden perderlo todo si el desarrollador entra en pleito, quiebra o desaparece.
Abogados advierten que este “juego peligroso” se vuelve común en desarrollos nuevos donde los constructores entregan llaves, pero nunca formalizan la propiedad. El problema revienta años después: propietarios que viven en edificios completos sin ser dueños legalmente, sin acceso a créditos, sin protección jurídica y con el riesgo latente de que su patrimonio quede congelado.
Expertos en la temática, lo califican como una bomba inmobiliaria que nadie quiere ver, pero que ya afecta a miles. Comprar sin escrituras no es un ahorro, es apostar tu patrimonio a la suerte.R/90
