El tráfico ya está imposible y va iniciando. Con el regreso a clases de más de un millón de niñas, niños y adolescentes de educación básica en escuelas públicas y privadas, las principales avenidas del área metropolitana de Monterrey amanecieron colapsadas, lentas y desesperantes. Las prepas y facultades de la UANL también ya están en plena actividad, lo que incrementó el flujo vehicular desde temprana hora. Padres de familia, estudiantes y trabajadores se enfrentan a traslados eternos, embotellamientos y estrés al límite, marcando oficialmente el fin de la “calma vacacional”. Las autoridades competentes llaman a la paciencia, pero la realidad es clara: el regreso a clases vino acompañado de un auténtico infierno vial que, según conductores, apenas comienza. R/90
Jueves 15 de Enero 2026.
